Podés usar Rapillama tanto adentro como afuera. Para interiores, asegurate de que haya buena ventilación. Es perfecto para parrillas, chimeneas, fogones y estufas a leña.
Acomodá la leña, el carbón o las briquetas en forma de pirámide o círculo. Dejá un huequito en el medio para Rapillama y, si podés, levantalo un poquito del piso (un tronquito abajo sirve, esto va a mejorar el flujo de aire).
Poné una unidad en el centro de la leña o el carbón. Que quede bien cerquita de lo que querés prender.
Usá un fósforo o encendedor. Gracias a su mezcla natural, prende rápido y dura lo suficiente.
No hace falta soplar ni tocar nada. La llama dura más de 15 minutos, tiempo suficiente para que el fuego agarre bien.
Cuando el fuego ya está en marcha, agregá más material de a poco para no ahogarlo.
Aunque Rapillama es seguro, nunca está de más controlar el fuego, sobre todo si estás adentro.